Apuntes El cuerpo en los textos de Jacques Lacan


Una figura del Otro

“El cuerpo en los texto de Jacques Lacan”


Patricia Garrido Elizalde

México



En continuidad...

Del Otro, Lacan dará lecturas diferentes, que este Otro sea aquel del lenguaje, de la palabra, de la verdad... Él se presenta siempre cada vez en una exterioridad (extimidad) como lugar, lugar del Otro.
Pasemos al Otro como sitio donde toma lugar el significante, el Otro como reservorio del material para el acto; el Otro es también el inconsciente aquel de la Otra Escena (anderes Schauspiel), a saber, el síntoma sin su sentido, privado de su verdad, pero cargado de saber.

Bajo el mismo argumento (infra) en esta ocasión reanudaremos nuestro ejercicio de lectura con el seminario: De un Otro al otro (1968-1969), Habla de Marx, también de la apuesta de Pascal, ante todo una manera renovada de proseguir su diálogo sobre el tema del Otro y el goce, y la relación de éste con la palabra y el lenguaje. ¿Es que hay goce del Otro? El “del” ¿Es un genitivo? ¿Quién es el sujeto del goce?Un punto de partida para una investigación del erotismo contemporáneo.

Calendario:
Las próximas fechas son: 13 y 27 de octubre; 11 y 25 de noviembre; 9 y 16 de diciembre 2011.

Lugar: Alianza Francesa de San Ángel. San Luis Potosí 26, San Ángel

Informes: gaeliz@prodigy.net.mx o pgarrido@epeele.org.mx


Aislar la figura será la primera condición. Es por la barra del Otro (es decir, que puede haber falta en el Otro), que Lacan ve la posibilidad de pasar de la palabra (simbólico) al Real. El viraje que marca el paso del inconsciente como verdad al inconsciente como saber, es contemporáneo a la valorización del matema, del desprendimiento de término mismo, y de un acento que ya no se pone más en hablar sino sobre escribir. Pero un escribir que no es literario sino que depende de las formas lógicas del saber científico. Acompaña asimismo a esta problemática nueva, la fórmula no hay relación sexual, que la relación sea imposible de escribir depende, pues, de una demostración; sólo tiene sentido en la forma lógica del saber. Hay por tanto, solidaridad de algunas tesis en lo que concierne al inconsciente como saber, a la fórmula no hay relación sexual, al privilegio de lo escrito sobre la palabra, y a la invención de un amor más digno[1] en la que el psicoanálisis tendría que igualarse a la ciencia en la determinación de lo real de una nueva manera.

Correlativo a estas tesis una articulación nueva y crucial enuncia;

En el transcurso del seminario La logique du fantasme (1966-1967)[2] mientras durante todo el principio del seminario no mencionó por así decir el cuerpo, de manera brusca en el mes de mayo o junio las ocurrencias de la palabra cuerpo abundan en su texto.

Allí sostuvimos por primera vez que ese lugar del Otro ha de tomarse en el cuerpo y no en otra parte, que no es intersubjetividad sino cicatrices sobre el cuerpo, tegumentos, pedúnculos que se enchufan en sus orificios para hacer las veces de tomacorriente, artificios ancestrales que lo roen[3]

En efecto, una articulación nueva se enuncia en la sesión del 10. 05.1967:

En este punto entonces ¿qué es este Otro? ¿Cuál es su sustancia? Me he dejado decir, ya que en verdad hace falta creer que me dejo cada vez menos decir, pues no lo escucho más, que yo camuflaba, en ese lugar del Otro el espíritu, lo molesto es que es falso. El otro finalmente y si ustedes no lo han adivinado ¡el Otro es el Cuerpo! ¿ por qué se llamaría algo, como un volumen un objeto, en tanto sometido a las leyes del movimiento, un cuerpo? ¿por qué se hablaría de caída de los cuerpos’? ¿Qué curiosa extensión de la palabra “cuerpo”? ¿Qué relación hay entre una pelota que cae de la Torre de Pisa y el cuerpo? No es más que a partir de esto, que desde el principio el cuerpo, nuestra presencia de cuerpo animal es el primer lugar donde meter inscripciones. El primer significante...


Y Lacan reitera su declaración en la sesión del 30 de mayo de 1967.

Del Otro, Lacan dará lecturas diferentes, que este Otro sea aquel del leguaje, de la palabra, de la verdad... él se presenta siempre cada vez en una exterioridad (extimidad) como lugar, lugar del Otro.

Pasemos al Otro como sitio donde toma lugar el significante, el Otro como reservorio del material para el acto; el Otro es también el inconsciente aquel de la Otra Escena (anderes Schauspiel), a saber, el síntoma sin su sentido, privado de su verdad, pero cargado de saber.

Al mismo tiempo Lacan nos propone que en cuanto al significante, en cuanto a la estructura, no hay otro soporte que el de una superficie. En la que el agujero que ella misma constituye por su borde, no es más que esto lo que la define al nivel del un volumen no hay otro soporte del cuerpo que el corte que preside su desmontaje.

Observamos pues que plantea una afinidad del cuerpo y del inconsciente, en tanto superficie de inscripción en la medida misma en que de manera homóloga, uno y otro son el lugar del Otro. Luego como condición nos proponemos, en este ejercicio de lectura aislar esta nueva figura y extraer de ello sus consecuencias clínicas.

[1] Jacques Lacan, “La note Italienne” , En Autres Ecrits, Aux éditions du Seuil, París, 20001, p. 311.
[2] Seminario inédito. Decidí no traducir el nombre del seminario, pues el término fantasme ha generado múltiples polémicas en su traducción. Conservarlo permite el uso diferencial que hace Lacan de los términos fantasma y fantasía. Cf. “La fantasía no es un fantasma” Anthony Sampson. En la Revista Artefacto N° 3, noviembre, 1992.
[3] Resumen que hizo del seminario para el anuario de L’ E.P.H.E. (1966-1967), Jacques Lacan , Autres Ecrits, Aux éditions du Seuil, París, 2001, p. 327